Codornices renacentistas al estilo @Trinuquilla


En esta ocasión la cocinera y estrella indiscutible de “Entre teclas y fogones” es  @Trinuquilla.

Según ella la cocina no se le da nada bien. Sin embargo nos ha sorprendido a tod@s preparándonos una riquísima receta de su tierra a la que nos hemos permitido hacerle algunas modificaciones:  Codornices Renacentistas.
 
La receta tradicional se prepara con perdices, pero para conseguirlas en la Costa del Sol y en estas fechas teníamos que haberlo previsto con  antelación. 

La sencillez de este plato contrasta con la idea que tenemos de este periodo histórico como época de grandes lujos, excesos y fastuosos banquetes; donde, además de disfrutar de los placeres de una buena mesa, combinaban la gastronomía con el espectáculo: músicos, bailes, cómicos...


FelipeII en el banquete de los monarcas,Sánchez Coello
Se esmeraban en la presentación de los platos mezclando recetas e ingredientes de la cocina tradicional con elementos procedentes de otros países y cuturas.

En nuestro festín particular no ha faltado el principal ingrediente:
la compañía de un@s magnífic@s amig@s con los que compartir charla, risas y viandas.

Este suculento banquete lo hemos completado con unos riquísimos embutidos y un auténtico Parmesano que nos trajo Massimo procedentes de su tierra. Regalo de sus padres por su reciente cumpleaños y que quiso compartir con nosotros. ¡Exquisitos! Todavía disfruto recordando el olor y el sabor de ese delicioso Parmesano, mi perdición.

@Trinuquilla nos sorprendió por su buen hacer en la cocina, por su alegría  y su simpatía, aunque de estas últimas ya sabíamos mucho.



¡Y de sorpresas estuvo la noche llena! 
Me regaló un precioso libro adornado con ramitas de canela: “Recetas de lluvia y azúcar”

En él hay una serie de recetas para el corazón, pero para ese corazón que se alimenta de emociones. 

Las hay para el cariño, la timidez, la templanza, el miedo, la alegría, el enfado, la empatía…...

Es un libro que hay que leer "de poquito en poquito" para saborear y disfrutar de sus recetas. Están llenas de imaginación y optimismo tan necesario este último en la actualidad.

 
Os invito a leerlo si tenéis ocasión y a disfrutar de unas buenas  perdices renacentistas, porque ya sabéis...

         ...y fueron muy felices y comieron perdices.