Arroz con aceite de coco, patacones y pescado ¡PURA VIDA!


El arroz con aceite de coco es uno de los platos tradicionales del Caribe. Se suele tomar acompañado de pescado y patacones.

En Costa Rica y Panamá llaman “patacones”  a los trozos de banana verde elaborados de una forma  muy especial.

Para obtener el aceite de coco con el que se prepara el arroz se utilizan cocos naturales. Como conseguirlo a la manera tradicional exige mucho tiempo, yo he optado por utilizar una leche de coco que venden en algunos supermercados y que facilita la tarea.
Al final de la entrada podéis ver, en vídeo, mi adaptación de este exquisito plato que tuve ocasión de probar en Manzanillo, un precioso pueblito del caribe costarricense. 

Allí hay una pequeña soda (que es como le dicen a los restaurantes por aquellas tierras) donde sirven deliciosos platos caribeños. Se llama Maxi’s y es conocido en kilómetros a la redonda. Está en una impresionante playa de finísima arena dorada donde las palmeras llegan hasta la misma orilla del mar. ¡Realmente paradisíaca! Si cierro los ojos puedo sentir el olor y la brisa del mar, de ese mar trasparente y cálido que invita a permanecer en el agua hasta que se te empieza a arrugar cada centímetro de piel.

Calita "virgen" en Manzanillo
Costa Rica es un país precioso que bien merece una visita. Te aconsejo recorrerlo “a tu aire”, sin prisas (tómate tu tiempo, merece la pena), sin guías ni viajes organizados que decidan por ti donde ir, donde parar, donde comer y que hacer en cada momento...

Su estabilidad socio-política permite que te puedas desplazar por el país con bastante tranquilidad. Claro que siempre hay que tener precauciones cuando se viaja, los turistas vamos diciendo a gritos que los somos. Nos delatan nuestras ropas, nuestras cámaras, nuestras mochilas… y somos presas fáciles para tanto amigo de lo ajeno como hay por todas partes, donde quiera que vayamos.

Si te gusta  la naturaleza, puedes sentir su fuerza como en pocos sitios.

Si te gusta la aventura (a cualquier nivel) puedes experimentarla: tirolinas (canopy), paseos a caballo, descenso de barrancos, rápidos,  piragüismo, senderismo, volcanes, selva, selva, selva…

Si te gusta charlar con la gente de los lugares por los que pasas, “ticos y ticas” (como se autodenominan) son gente alegre y comunicativa.

Si te gusta perderte por las calles, los mercados, los parques… y además recorrer maravillosos paisajes, estarás en el lugar adecuado.

Atardecer en Puerto Viejo
Costa Rica era otro de mis muchos viajes soñados y mil veces planificado. Creo que una de las cosas que más me motivó fue la lectura del libro de Jose María Mendiluce “Pura Vida” (expresión que se utiliza cotidianamente para saludar, despedirse…) La novela transcurre entre Manzanillo y Puerto Limón. Describe una de esas historias de amor imposibles por las circunstancias personales y el mundo tan distinto al que pertenecen los protagonistas.
Cuando regresé a España leí “La sonrisa de Ariadna” (siguiente novela de Mendiluce). Me gustó todavía más. Su lectura me evocaba los paisajes, los olores, los sabores y todas las sensaciones vividas en los lugares por los que acababa de pasar...
Soy de las que pienso que un viaje no solo se vive mientras lo realizas.  Hay que empezar a vivirlo mucho antes. Y por supuesto, no acaba con el regreso a casa. Rebuscando entre tus notas, tus recuerdos, fotos, sensaciones, saboreando los buenos momentos y olvidando los menos buenos si es que los ha habido…
Esta receta que os he traído hoy es mi pequeño homenaje a aquellas tierras, a  las que, si puedo, volveré algún día. 
“ PURA VIDA “


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COCINA CREATIVA PARA NIÑ@S. CON LA COMIDA SI SE JUEGA.




Hoy, como suele decir @TICtiritero, he sacado la niña que llevo dentro.


Me he colocado mi delantal y he preparado un plato que le hacía a mis niños cuando eran pequeños. A ellos les encantaba. Aquí os dejo la receta por si queréis prepararla con los vuestros. Lo divertido de este plato es que los más pequeños de la casa también disfruten en la cocina elaborándolo.


Se trata de unos sencillos huevos duros vestidos de chinitos y cariocas para que resulten muy atractivos a la vista. Ya sabéis que a los pequeños la comida les entra antes por los ojos que por la boca.

Como siempre, podréis ver el vídeo de la receta paso a paso al final de la entrada.

Y como de  huevos se trata, en esta ocasión aprovecho para recomendaros una película mejicana muy simpática  “Otra película de huevos y un pollo” 



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UN ESCOCÉS ENROLLAO

Mañana, por fin, empieza #EABE12  y se volverá a juntar toda esa gente que conocí en el #EABE11.

Yo entonces no era usuaria de tuiter, ni tenía este blog. Por eso los veía así, como frikis raros, raros, raros... pero, mirando de cerca, he ido viendo que:

Son gente a la que les gusta divertirse (como a mí)
Son gente a la que les apasiona su trabajo (como a mí)
Son gente que defiende la escuela pública (como yo)
Son gente a las que les ocurren "catástrofes diarias" (como a mí)
Son gente que cree que las tecnologías (los cacharritos) están muy bien, pero que están mejor las emociones, los abrazos, los besos, una buena conversación, ... (como yo)
Son gente a la que le gusta una buena comida (o un tapeo) y una cervecita (como a mí)

Así que tengo unas ganas locas de volver a encontrarme con ese montón de "gente rara" que conocí el año pasado, a la que he ido viendo a ratitos por la ventana de tuiter, o por sus blogs. Y tengo ganas de ver lo que nos han preparado los compañeros y compañeras en Carmona.

Como a las cinco hay que estar allí y vivimos a tres horas de distancia. Como salimos a las dos del cole. No vamos a tener tiempo ni pa comer. Y esta es la razón de esta entrada. El Tictiritero se ha metido en la cocina y ha preparado un engañabobos para comer directamente en carretera y no perder ni un minuto.

Aquí podéis verlo en faena. ¡Ah! y lo siento. En este post no tengo tiempo para recomendaciones de películas, ni videos, ni libros, ni música ni nada de nada, que estoy liada con la maleta. Nos vemos en un rato.


FLAMENQUINES DE ESPÁRRAGOS BLANCOS


Aprovechando el puente del día de Andalucía, un grupo de amigos y amigas decidimos pasar unos días en Huelva para visitar el Parque Doñana y su entorno.

Recorrer Doñana y alrededores es una experiencia que no debería perderse ningún amante de la naturaleza. Se trata de uno de los espacios protegidos más interesantes de nuestra tierra. 

Si no sois de los que montan a caballo o en carreta cuando llega el Rocío, tendréis que contratar una excursión que os permita recorrerlo en vehículos autorizados (4x4) ya que no se puede acceder a su interior sin permiso.

Nosotros, que no somos nada rocieros, tuvimos que optar por la opción de los todoterreno. ¡Menos mal que éramos pocos en el coche!

Se comienza el paseo por la extensísima playa, una de las pocas franjas de litoral vírgen, libre de la especulación urbanística que quedan en nuestra tierra. 

Aunque no pudimos ver gran variedad de aves resultó precioso. Continuamos por la desembocadura del Guadalquivir, bordeamos las marismas, recorrimos una zona de bosque y por último volvimos a la playa para terminar atravesando parte de las dunas. Fueron casi cuatro horas que se nos pasaron volando. En el recorrido nos fuimos cruzando con gamos, ciervos, jabalíes... ¡Todo un espectáculo!

Tanto trajín y saltos por las dunas, tanta naturaleza y la brisa del mar abren el apetito, ya se sabe. Así que, haciendo caso a una señora, nos dispusimos a probar las delicias que preparan en uno de los muchos bares y restaurantes de Matalascañas: el Bar Acebrón. ¡Menudo acierto! Cuando viajéis preguntad siempre a la gente del lugar. Pasad de las guías y fiaros de las personas que viven día a día en esos sitios. Nadie como ellas para echar un buen rato, para conocer de verdad el lugar que visitéis.

A lo que iba. Preparan en el Acebrón un pan "acebrón", a base de paté y jamón de pata negra delicioso; una ensaladilla de gambas con patatas que pa qué contar... y los flamenquines de espárragos blancos ¡ Qué descubrimiento!  

Tanto nos gustaron que no nos resistimos a pedirle a Daniel, el camarero que nos atendió, que nos explicara el secreto de esta receta. Con el desparpajo y la simpatía que podréis ver en el video, Daniel nos contó para “Entre teclas y fogones” como se preparaban.




Aquí tenéis la lista de ingredientes y la forma de preparar los flamenquines, por si queréis hacerlos.

INGREDIENTES:

         Para los espárragos:

-Espárragos blancos gruesos 
-Jamón serrano ibérico
-Queso laminado para fundir (tipo tranchetes)
-Jamón York
-Huevos
-Pan rallado
-Aceite de oliva

        Para la salsa:

-Cebollas
-Almendras
-Aceite de oliva
-Nata

MODO DE HACERLO:

Para preparar los flamenquines envolvemos los espárragos con el jamón York, el queso y por último el jamón ibérico. Después los pasamos por huevo y pan rallado y los freimos en aceite de oliva.

Para preparar la salsita sofreimos las cebollas picaditas y las almendras. Añadimos nata y sal al gusto. Trituramos todo hasta darle la consistencia de una salsa espesita con la que adornaremos los flamenquines.

A la hora de emplatar lo acompañamos de una vinagreta de patatas, pimiento y  tomate. ¡BUENÍSIMOS!

En fin, Doñana bien merece una escapada. Y por supuesto, para reponer fuerzas, no dejéis de ir al Bar Acebrón, la amabilidad, la simpatía y su cocina seguro que no os defraudará.

MEZCLANDO SABORES: DOS RECETAS DE CUSCÚS


Hace unos días vinieron a cenar a casa un buen montón de amigos y amigas y se me ocurrió jugar con los exóticos sabores y olores del Magreb y de la India. Les preparé el archiconocido cuscús. Pero le dí un toque personal presentándolo en dos platos diferentes. Combinando olores, texturas y sabores. En uno reinaba el curry, en el otro las especies morunas (Rash El Hanout). Uno era discretamente picante y sabroso, el otro evocaba las mil y una noches con una mezcla  entre dulzona y picante. Disfrutamos del sobrevalorado marisco y del modesto pollo, de las verduras, de los frutos secos, ... 

Según mis benevolentes comensales (a los que agradezco que se presten tan amablemente como conejillos de indias para mis recetas) todo estaba muy rico. Pero sin duda, lo mejor de la velada fue su magnífica compañía.

La cocina de cada rincón del mundo es producto de su propia historia, de su cultura y de sus relaciones con otras culturas vecinas. 

 Las influencias gastronómicas, la mezcla o la “contaminación de las costumbres culinarias”  ha existido siempre y en todo el planeta. 

Por citar algunos ejemplos:

La cocina de latinoamérica es el resultado de la influenciada de la cocina indígena y de la española; y de las posteriores emigraciones de otros países como Italia, Portugal o Francia. Al mismo tiempo, nuestras recetas incorporaron ingredientes que antes no conocíamos como la patata, el maíz y el cacao.

Los árabes introdujeron en nuestro país algunos alimentos: el albaricoque, los cítricos, el azúcar... y la berenjena (a su vez traída de la India) que han pasado a formar parte importante de nuestra dieta.

 
La gastronomía india es producto de la fusión con la de otros países  colonizadores como Reino Unido, Francia y la influencia musulmana.

La famosa pasta italiana tiene su origen en China.

Podría continuar con muchos más ejemplos que ponen de manifiesto que la mezcla enriquece  y no  sólo gastronómicamente.

De esto van las recetas que hay en esta entrada, de mezclar sabores. Os puedo asegurar que si jugáis con productos de diferentes platos, si los unís y experimentáis, obtendréis resultados sorpendentes.


En el vídeo podéis ver como preparé los dos platos de cuscús en los que la mezcla de ingredientes de difrentes procedencias es el principal protagonista: 

         Cuscús con pollo, dátiles, ciruelas, pasas y almendras.
         Cuscús con gambones y curry.

Y hablando de fusiones, me permito recomendaros esta  musical del grupo CALEXICO que funde guitarras y bajos eléctricos del “folk indie” norteamericano con vientos  y violines “mariachis” mexicanos. Como muestra podéis escuchar esta canción  Crystal Frontier.  Seguro que os va a gustar.




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TARTA DE SAN VALENTÍN


Como ya está al caer el 14 de febrero,  se me ha ocurrido hacer esta tarta de San Valentín. Se trata de la receta de la Tarta de Tres Chocolates de la Termomix a la que me he permitido hacerle un par de modificaciones. (Al final de la entrada podéis ver el vídeo de la elaboración)

La publicidad de la que vivimos rodeados nos invita constantemente a consumir. Compramos cosas (la mayoría de las veces innecesarias) de las que poco tiempo después nos desprendemos para adquirir lo último que acaba de salir al mercado.

Cualquier excusa es buena para gastar. Si no se nos ocurre en qué no importa, ya está El Corte Inglés para recordárnoslo: día de la madre, día del padre, reyes, llega el otoño, ya es primavera... y llega San Valentín día de “Los Enamorados” 


Llegando estas fechas, grandes y pequeños comercios nos bombardean pregonando que hay que celebrarlo “por narices”: cenita rómántica, rosas que triplican su valor y regalos de todo tipo. Porque el 14 de Febrero hay que “estar enamorado o enamorada”.

Creo en el amor. Pero en el que yo creo es en ese amor que se mima día a día, compartiendo y respetando.


Mario Benedetti lo expresa así en este bellísimo poema de amor:



...si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos...



La literatura, el cine, la música, la vida misma,  está llena de historias de amor y desamor.



Amores en la ficción, en la realidad, imposibles, trágicos, serenos, apasionados... podemos encontrar infinitas  muestras. Aquí tenéis algunas de ellas que seguro conoceréis:
libromagi.blogspot



 Amores trágicos como el de los

Amores imposibles como el de Romeo y Julieta
 
    Amores en los que la diferencia de edad no importa como en el caso de Liu Guojiang y Xu Chaoqin y "la escalera del amor"

                    Amor entre “balazos” como el de Bonnie and Clyde


          

Uno de los más bellos edificios del mundo, el Taj Mahal, es el      resultado de la hermosa y trágica historia de amor entre Shah Jehan y Muntaz Mahal

Pero de todas la historias de amor que conozco, me quedo con la  que nos cuenta Jerry Zucker en su película GHOST. Hace ya 22 años que se estrenó en los cines. Desde entonces la he visto varias veces y siempre me ha gustado y me ha emocionado. 

La idea del amor eterno, más alla de la muerte, me parece tremendamente romántica y muy emotiva.  Si no la habéis visto aún os animo a que lo hagáis.

Ese el amor que yo quiero.  No me conformo con que "me quieran mucho" un solo día al año. Yo no quiero catorces de febrero que se saldan con una rosa y un te quiero (hasta el año que viene). Para mí, el amor (y afortunadamente tengo quien lo comparte conmigo) es algo mucho más grande. Yo quiero querer y que me quieran los 365 días que tiene el año.


Este es el vídeo de la receta de la tarta  que como dice mi amiga Mayti es “Barbie Total” (¡Qué le vamos a hacer! una también tiene sus contradicciones y está aprendiendo a convivir con ellas) 

Por cierto, me salió buenísima ;))


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LENTEJAS VEGETARIANAS

“Lentejas, si quieres las comes y si no las dejas”

Esto es lo que nos solían decir madres y abuelas cuando cocinaban este mágnifico potaje. Claro que lo de “las dejas” era solo un decir. ¡Pobre de tí como se te ocurriera siquiera insinuar que no las querías!

Se me viene a la memoria la imagen de mi abuela. La veo sentada en la cocina con su delantal. Con mucha paciencia va separando las lentejas de las piedras...

Siempre que la veía hacer esto me preguntaba por qué piedras y lentejas venían juntas dentro del papel de estraza. ¡Qué pérdida de tiempo!

Desgraciadamente en esa España de “plato y cuchara” las mujeres tenían todo el tiempo del mundo para dedicárselo a las lentejas, a la casa, al marido, a los hijos... a todo menos a ellas mismas. Y para colmo era bastante improbable que pudieran trabajar fuera de casa.

Mi madre si fue una de esas mujeres afortunadas que trabajaban fuera de casa. En cambio mi abuela no tuvo tanta suerte, a ella le tocó ser “ama de casa en exclusiva”.

Quiero dedicarle a ella esta entrada y mi versión de su receta de lentejas. Además hoy es una magnífica ocasión para prepararlas ¿qué mejor manera de combatir este frío polar que con unas buenas lentejitas? Con la que está cayendo (termómetros por debajo de cero en toda España)  nos darán energía y nos calentarán el cuerpo. 

Y por si fuera poco son buenas para combatir la anemia, disminuir el nivel de colesterol, para prevenir la osteoporosis, contra la depresión y el mal humor e incluso tiene propiedades afrodisíacas (podéis leerlo aquí). 

Así que hoy, viernes, después de una dura semana de trabajo, con el frío que hace, yo me enciendo una buena chimenea y me paso la tarde encerradita releyendo al Quijote que, igual que yo he hecho hoy, los viernes comía lentejas.

 “En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda...”
 
Los viernes en aquella época eran días de abstinencia, lo que me hace pensar que las lentejas no llevarían nada de carne, serían “viudas” como decía mi abuela. 

Mis lentejas no se parecen en nada a las que nos preparaba ella, bien cargaditas de tocino, chorizo y morcilla. Las mías son mucho más light, pero no por ello menos sabrosas. Las suyas estaban buenísimas, pero estas no tienen nada que envidiarles:

INGREDIENTES:
-Un paquete de 1/2 kg de lentejas Pardinas (las pequeñitas)
-Una acelga fresca.
-Dos zanahorias.
-1/2 pimiento verde y 1/2 rojo.
-Dos dientes de ajo.
-Un trocito de cebolla.
-Un tomate grande madurito.
-Una hoja de laurel.
-Una ñora.
-Un poquito de aceite de oliva.
-Una pastilla de caldo de ave o sal al gusto.
-Una pizca de pimentón dulce.
-Una pizca de nuez moscada molida.
-Un poquito de pimienta molida.
-Azafrán.

MODO DE PREPARARLAS:
En una olla se echa un poco de aceite de oliva para sofreir la cebolla picada y los dos dientes de ajos laminados. Cuando estén doraditos apartamos el sofrito del fuego y añadimos el pimentón dulce. 

Agregamos las dos clases de pimientos y las zanahorias en trocitos y de nuevo en la lumbre esperamos a que se doren removiendo con la cuchara de palo. Después incorporamos el tomate pelado y picado. 

Aparte ponemos una ñora en remojo para que se ablande un poco. Una vez blanda la echaremos en la olla con los demás ingredientes.


 Añadimos agua fría hasta la mitad de la olla. Incorporamos las hojas de acelga cortadas en trozos, la hoja de laurel, la nuez moscada, el azafrán, la pimienta molida y el caldo de ave o sal al gusto.

Por último echamos las lentejas. El agua debería sobresalir unos 3 cm por encima de las lentejas. Las coceremos a fuego lento unos 40 minutos aproximadamente. Yo prefiero irlas probando para ver si están en su punto.

Aunque así solas están buenísimas, hay quien una vez cocinadas les añade un chorito de vinagre. Para acompañarlas no es mala opción un platito de rabanillos picantes, encurtidos y un buen vino tinto, de esos con cuerpo, de los que dejan mancha en el vaso.



ROLLITOS VARIADOS CON PAPEL DE ARROZ




Después de los excesos de la Navidad, con cargo de conciencia y con unos cuantos kilitos de más (muy disfrutados por cierto), me ha entrado la neura. 

Casualmente dando un paseo por  la sección de libros del FNAC me topé con un ejemplar que tenía un título muy sugerente: “La dieta de los palillos” de Kimiko Barber. 

Son recetas inspiradas en la dieta japonesa y que siguen una regla básica: "comer con palillos platos equilibrados y saludables". En palabras de la autora "al ingerir raciones más pequeñas, se reduce la cantidad de alimentos consumidos, se favorece el flujo de los jugos digestivos, se come más despacio y la sensación de saciedad es mayor"

Aunque dice la autora que con palillos se come más despacio,  he visto a alguno ponerse "morao" comiendo con palillos a velocidad de vértigo. Y no voy a dar nombres. Pero como a mí nunca se me ha dado bien comer con palillos, seguro que me va bien esta dieta. 

Ni que decir tiene que compré el libro dispuesta a poner en práctica lo que había leído en la portada y contraportada.  

En el supermercado me aprovisioné de una serie de ingredientes que no había usado nunca hasta ahora ya que algunos son difíciles de encontrar: kombu (algas) tofu, papel de arroz, brotes de bambú, soja, konyaku... 


Al llegar a casa me puse a experimentar y este ha sido el resultado: Dos variedades de rollitos en papel de arroz:  una frío (con gambas) y otro caliente (con salmón)


¡BUENÍSIMOS!

De todos es sabido que los japoneses tienen la esperanza de vida más alta del mundo. Algo tendrá que ver la alimentación, digo yo.

BAKLAVA, UNA TENTACIÓN

 Esta entrada esta dedicada a un dulce típico de Oriente Medio: Baklava, cuya receta puedes ver en el vídeo insertado al final.
 
He buscado en varias fuentes el significado de esta palabra de origen árabe y he encontrado diversas interpretaciones.

Para algunos significa “nueces” que es el fruto seco con el que se preparaba originariamente este dulce; según otros quiere decir "rombo" que es la forma que se suele utilizar para trocearlo una vez preparado.

Si yo tuviera que elegir un significado  me quedaría con “tentación


Quien prueba la Baklava no puede resistir la tentación de seguir comiéndola.

Cuando disfruto de una buena Baklava, además de saborear intensamente cada bocado que tomo, vienen a mi mente recuerdos de un fantástico viaje a Jordania. 

Recorrer este país, bañarme en el mar Muerto, atravesar el desierto de Wadi Rum  y sobre todo caminar por  la ciudad nabatea de Petra era uno de mis viajes soñados.

Todo fue redondo, desde el primer minuto en que comenzó la aventura hasta el último instante en el que empecé a sentir pena porque ya se acababa.

Hacía poco tiempo que había habido un atentado en Aman. Lógicamente estábamos un poco preocupados por lo que pudiera pasarnos. Íbamos a una zona del planeta rodeada de intensos conflictos y de difícil solución.  A pesar de todo  eran tantas las ganas de ir a Jordania que pudieron más que cualquier temor que rondara mi cabeza...  Pero esta es otra historia, las memorias de este viaje quedan pendiente para otro momento.

En esta ocasión me gustaría dedicar una líneas a la llamada Primavera Árabe o Revolución Democrática Árabe. A aquellas personas que un día, cansadas de que pisotearan sus derechos y libertades, y hartas de los abusos y de la corrupción de sus gobernantes, salieron a la calle dispuestas a jugárselo todo, no había mucho más que perder y sí mucho por lo que luchar. 

Ojalá que estas recientes manifestaciones del pueblo árabe por un futuro mejor, más justo,
solidario y digno, igual que el dulce sabor de la baklava permanece en el paladar una vez terminado, no queden en el olvido de sus gobernates.


La música que acompaña el vídeo pertenece a Omar Faruk Tekbilek famoso compositor turco.

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Perthshire Venison, Red Cabbage, Potatoes and Stornoway Black Pudding

Perthshire y Stornoway - en Escocia - son el origen de este delicioso y completísimo plato.

Recién llegados de tierras escocesas, Sheena, Ailsa y Benjamín nos explican en exclusiva para “Entre Teclas y Fogones” como preparar esta elaborada receta.

Han cuidado hasta el más mínimo detalle: colorido, aroma, sabor, textura, presentación del plato, música para acompañarlo, puesta en escena... y han conseguido el merecido reconocimiento de todos los que hemos tenido la suerte de degustarlo esta Navidad. ¡Estaba buenísimo!


Gracias Sheena, Ailsa y Benji 

He realizado tres pequeños vídeos (que puedes ver al final de esta entrada) para facilitar la explicación de todo el proceso de elaboración.


El "Black pudding" se parece un poco a nuestra morcilla. Se prepara con cebolla, avena, grasa animal y sangre.  El que se hace en Stornoway (municipio escocés de la Isla Lewis en las Hébridas) es muy famoso y apreciado en el mundo.

Escocia, Scotland o Alba (en gaélico escocés) es una tierra preciosa que bien merece una visita.

Su fascinante historia, la espectacularidad de sus paisajes y la hospitalidad de sus gentes hacen que todo el que tiene la suerte de viajar por aquellos lugares no olvide nunca lo que ha visto y sentido...

Si además te gusta el Wisky (el agua de la vida), las leyendas y los castillos te encontrarás en el sitio ideal. No habrás acabado el viaje y ya estarás soñando con regresar.

Aunque cualquier época es buena, si piensas viajar a Edimburgo te recomiendo agosto que es cuando se celebra el Edinburgh Fringe Festival. Todo se llena de color y música. La vida explota en las calles... Especialmente la Royal Mile es tomada por cientos de artistas que actúan de forma gratuita o que anuncian su espectáculo. Resulta casi imposible recorrer la milla sin pararte a ver cada uno de los "shows" que constantemente se hacen.

Tendrás que prepararlo con mucha antelación ya que la ciudad se llena de turistas y es difícil encontrar alojamiento. Y sobre todo reserva tiempo para recorrer el resto del país.

Si por el contrario prefieres la tranquilidad y disfrutar de los lugares sin amontonamientos, cualquier época del año será mejor que agosto y no te faltarán espacios en los que perderte, naturaleza y silencio para relajarte, monumentos (castillos especialmente) que visitar, historias que revivir... y sobre todo, si tienes suerte y huyes de los sitios de turistas, se te caerá el prejuicio de que en el Reino Unido se come mal.
Primera parte



Segunda parte



Tercera parte


Y si queréis ver el vídeo completo en una sola vez aquí lo tenéis: