Como ya está al caer el 14 de febrero, se me ha ocurrido hacer esta tarta de San Valentín. Se trata de la receta de la Tarta de Tres Chocolates de la Termomix a la que me he permitido hacerle un par de modificaciones. (Al final de la entrada podéis ver el vídeo de la elaboración)
La publicidad de la que vivimos rodeados nos invita constantemente a consumir. Compramos cosas (la mayoría de las veces innecesarias) de las que poco tiempo después nos desprendemos para adquirir lo último que acaba de salir al mercado.
Cualquier excusa es buena para gastar. Si no se nos ocurre en qué no importa, ya está El Corte Inglés para recordárnoslo: día de la madre, día del padre, reyes, llega el otoño, ya es primavera... y llega San Valentín día de “Los Enamorados”
Llegando estas fechas, grandes y pequeños comercios nos bombardean pregonando que hay que celebrarlo “por narices”: cenita rómántica, rosas que triplican su valor y regalos de todo tipo. Porque el 14 de Febrero hay que “estar enamorado o enamorada”.
Creo en el amor. Pero en el que yo creo es en ese amor que se mima día a día, compartiendo y respetando.
Creo en el amor. Pero en el que yo creo es en ese amor que se mima día a día, compartiendo y respetando.
Mario Benedetti lo expresa así en este bellísimo poema de amor:
...si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos...
...si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos...
La literatura, el cine, la música, la vida misma, está llena de historias de amor y desamor.
Amores en la ficción, en la realidad, imposibles, trágicos, serenos, apasionados... podemos encontrar infinitas muestras. Aquí tenéis algunas de ellas que seguro conoceréis:
Amores en los que la diferencia de edad no importa como en el caso de Liu Guojiang y Xu Chaoqin y "la escalera del amor"
Amor entre “balazos” como el de Bonnie and Clyde
Uno de los más bellos edificios del mundo, el Taj Mahal, es el resultado de la hermosa y trágica historia de amor entre Shah Jehan y Muntaz Mahal
Pero de todas la historias de amor que conozco, me quedo con la que nos cuenta Jerry Zucker en su película GHOST. Hace ya 22 años que se estrenó en los cines. Desde entonces la he visto varias veces y siempre me ha gustado y me ha emocionado. La idea del amor eterno, más alla de la muerte, me parece tremendamente romántica y muy emotiva. Si no la habéis visto aún os animo a que lo hagáis.
Ese el amor que yo quiero. No me conformo con que "me quieran mucho" un solo día al año. Yo no quiero catorces de febrero que se saldan con una rosa y un te quiero (hasta el año que viene). Para mí, el amor (y afortunadamente tengo quien lo comparte conmigo) es algo mucho más grande. Yo quiero querer y que me quieran los 365 días que tiene el año.
Este es el vídeo de la receta de la tarta que como dice mi amiga Mayti es “Barbie Total” (¡Qué le vamos a hacer! una también tiene sus contradicciones y está aprendiendo a convivir con ellas)
Por cierto, me salió buenísima ;))
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