CALATRAVA



Si queréis que el año que se nos viene encima sea dulce como la miel, sabroso y lleno de salud y felicidad, os sugiero que despidáis el 14, y deis la bienvenida al 15 con un hermoso pastel y... "fuera amarguras".

Os sugiero este delicioso postre: "Calatrava". 

Es económico y, como podéis comprobar en el vídeo que hay a continuación, muy fácil de preparar. Está buenííííísimo.

Con esta receta quiero desearos, tanto a quienes sois fieles y asiduos seguidores como a quienes paséis por aquí alguna que otra vez, que el 2015 os permita disfrutar de maravillosos momentos de felicidad, de exquisitos sabores que inunden vuestra vida y que podáis disfrutarlos acompañados de vuestros seres queridos.

 ¡FELIZ 2015 !







SUQUET DE PESCADO Y MARISCO



Auténtico sabor mediterráneo.

Su origen se remonta a un guiso que preparaban los pescadores. Con los ingredientes que tenían a mano y aprovechando los peces que no podían vender por estar rotos al quedarse atrapados en las redes, los marineros empezaron a elaborar este sabrosísimo plato. En la actualidad esta receta se ha ido modificando aunque la base es la misma y podemos encontrarla en los más prestigiosos restaurantes de la Costa Brava. 


Yo la he preparado, con ligeras variaciones, siguiendo las recomendaciones de un magnífico blog de cocina: La Cuina de SempreEn el vídeo que hay al final de la entrada podéis ver todo el proceso de elaboración.

La primera vez que probé el suquet fue este verano en un pueblito de Girona, tierra donde el “Noi del Poble Sec” se inspiró para crear una de las canciones más bellas de nuestro panorama musical: Mediterráneo.


Fue en Calella de Palafrugell donde Joan Manuel Serrat encontró la inspiración. Este precioso pueblito pesquero está lleno de encanto, ideal para pasear por sus callejas, disfrutar de sus preciosas calas, admirar el blanco de sus casas y el azul intenso del mar ya sea desde una terracita o desde un barquito velero.

Calella también es famosa por su “Cantada de Habaneras”. El primer sábado de julio, en la palaya de Pot Bo, se reunen miles de personas para escuchar a diferentes agrupaciones cantando habaneras. Muy conocida es “Lola La Tavernera”.

Esta entrada es mi pequeño homenaje a este mar que me ha visto crecer. 





Calabacines rellenos de salmón ahumado y gambas



Hace meses que tengo abandonados los fogones de este blog culinario. 

Las tareas diarias, las rutinas, las obligaciones familiares y profesionales han ido arrinconando mi atención a esta bitácora. 

No se me ocurre mejor ocasión para reavivar su llama que rendir homenaje a una gran persona y mejor cocinero, nuestro amigo Juan Pedro, el “tortillapapa” como se hace llamar en su estupendo blog de cocina, de quien tomo prestada esta magnífica receta. 


En muchas ocasiones he tenido la suerte de saborear algunos de sus platos. Y sin embargo, no había surgido la ocasión de dedicar un post en este blog a sus magníficas cualidades culinarias. Y es que, como bien dice Miguel Ángel Santos Guerra en uno de sus últimos artículos en El Adarve, la mayoría de las veces no valoramos lo suficiente a las personas que tenemos más cerca.  

“No valorar los méritos o la valía de quien se tiene al lado es un tipo de miopía psicológica que daña y empobrece las relaciones interpersonales” algo parecido a lo que ocurreCuando vives al lado de un monumento espectacular o de un lugar especialmente hermoso, tiendes a restarle valor. Se hace tan cotidiano que pierde su excepcionalidad.”.

Para la receta que os presento en esta ocasión he seguido las indicaciones  de Juan Pedro, aunque como casi siempre, con algún que otro pequeñísimo cambio (utilicé langostinos en vez de gambas). Espero que sepa disculpar mi osadía.

El resultado es sorprendente. Es un plato muy sabroso y completo. La salsa elaborada a partir de las cabezas de los langostinos y el cava es el complemento perfecto para combinar con el resto de ingredientes.

Aunque prepararla requiere su tiempo, merece la pena el resultado. 





"Guinness Pie" Happy St.Patrick´s Day!

Mañana 17 de marzo será St. Patrick´s Day, una de las fiestas más internacionales de Irlanda. La “Isla Esmeralda", como cada año, se teñirá de verde. Shamrocks y Leprechauns inundarán sus calles.

Para celebralo, nada más tradiconal irlandés-gastronómicamente hablando- que un “Guinness Pie”. Por supuesto acompañado de una pinta de la preciada cerveza.
Me he tomado la libertad de elaborar un vídeo-receta a partir de otra encontrada en Cocinillas, magnífico blog  en el que encontrarás sugerentes recetas para preparar.

Tuve la suerte de probar este plato en Dublín y ahora os invito a que vosotros lo preparéis en vuestras casas.

Dublín
es una ciudad con mucho ambiente y mucho encanto. No es demasiado grande y se puede recorrer fácilmente en pocos días. Si viajáis a Dublín estoy segura de que su magia os atrapará y os quedaréis con ganas de volver en otra ocasión.

Se me ocurren muchas razones para recomendaros este destino. Esta vieja ciudad europea “Capital de la Guinness” nos da la posibilidad de realizar una gran variedad de actividades, de lugares para visitar y además está llena de gente encantadora. 

Entre otras muchas cosas nos ofrece sus verdes parques, sus alegres calles, sus puentes sobre el río Liffey, su música, sus monumentos, sus pubs... y también su famosa cerveza.

El pastel que he preparado para esta ocasión es un pastel de carne de ternera impregnado del sabor y del aroma de la ceveza Guinness. La carne de Irlanda de vacuno es considerada mundialmente como una de las carnes de más alta calidad. 

Si os animáis a prepararla seguro que la disfrutaréis tanto como yo. En caso contrario no importa, preparad un viaje a este sorprendente país y podréis probarla en uno de sus ambientadísimos pubs escuchando música irlandesa y saboreando una pinta. Porque ...¡en ningún lugar del mundo sabe tan bien una Guinness como en Irlanda!





Corazones de chocolate rellenos de naranja confitada



Se trata de una deliciosa receta que mezcla la acidez de la naranja con el dulzor envolvente del chocolate.

El 14 de febrero es el Día de San Valentín según dictan las grandes multinacionales. La insistente publicidad que nos rodea nos invita al consumo una vez más. De ello ya os hablé en mi anterior entrada “Tarta de San Valentín”.


En esta parte del planeta en la que tenemos una vida más o menos cómoda, damos por sentado que el elegir pareja es un derecho con el que nacemos  y que es igual para todos y todas. Desgraciadamente muchas mujeres no tienen ese derecho.

Quiero dedicar mi entrada a esas mujeres que no son dueñas de sus vidas, de sus decisiones y ni tan siquiera de elegir al hombre al que amar y con el que compartir su vida, sus sueños, sus ilusiones.

Lamentablemente hay muchos países en los que la mujer está sometida a constantes agresiones sexuales y violencia de todo tipo. Países en los que son hombres los que deciden por ellas y ellas no pueden hacer nada sin su consentimiento. Mujeres que sufren mutilaciones genitales o son vendidas por sus propios padres a hombres que las esclavizan y las arrastran a la muerte y en el menor de los casos a una vida muy desgraciada.
 
Según la revista Cronos entre los peores destinos para nacer una mujer se encuentra  Afganistán.

Es en este país donde transcurre la novela que os quiero recomendar en esta ocasión “Mil soles espléndidos” de Khaled Hosseini.

El autor describe magistralmente como es la vida de dos mujeres afganas de distinta procedencia y edad que comparten el trágico destino de haber nacido en un país en el que no es fácil ser mujer. La llegada de los talibanes al poder agrava esta situación, sus vidas como las de otras mujeres ya no valen nada. Khaled Hosseini nos lo dice así en boca de una de sus protagonistas: “Como la aguja de una brújula apunta siempre al Norte, así el dedo acusador de un hombre encuentra siempre a una mujer. Siempre. Recuérdalo, Mariam”.

Cuando se acerca el 14 de febrero no puedo dejar de pensar en las mujeres que día a día sufren en silencio su tragedia y en las que han luchado y siguen luchando por la igualdad entre hombres y mujeres, por nuestra libertad. Libertad para ser dueñas de nuestra voluntad y de decidir, entre otras muchas cosas,  a quién amar.

San Valentín tiene para mi un sabor dulce y ácido al mismo tiempo. Por eso he elegido esta receta para mi entrada. Dulce por fuera y con un punto de acidez en su interior. 


Espero que os guste. Aunque requiere su tiempo es fácil de hacer y el resultado es sorprendente.